
(Desde Washington, Estados Unidos) – Milei llegó a la sede del BID junto a Karina Milei -secretaria General de la Presidencia-, Luis Caputo -ministro de Economía-, Gerardo Werthein -canciller- y el portavoz Manuel Adorni. Aún no estaba el asesor Santiago Caputo, que se sumará a la delegación oficial en las próximas horas.
Antes del discurso presidencial, Ilan Goldfajn -titular del BID-, presentó a Milei ante el auditorio de invitados especiales que había convocado. El encuentro fue a puertas cerradas, a pedido del gobierno argentino.
“El presidente Milei ha enfrentado el déficit fiscal de Argentina, un desafío crónico y muy difícil que ha causado problemas a Argentina durante generaciones. Tomó un gran déficit primario del 2,9% del PIB a fines de 2023 y lo convirtió en un superávit del 1,8% a fines de 2024″, elogió Goldfajn.
Y completó: “Su programa de racionalización y simplificación de las regulaciones en Argentina ha sido notable, probablemente con efectos a corto pero también a largo plazo. Los resultados están a la vista de todos. La inflación mensual ha caído a su nivel más bajo en cuatro años y medio, cerca del 2%. Y los indicadores de actividad real se han estado recuperando desde hace meses: empleo, salarios reales, inversión.
A su turno en el estrado, Milei recurrió a su credo liberal y la defensa de su gestión.
“Si ustedes toman las estimaciones de Angus Maddison a fines del siglo 19, Argentina era uno de los tres países con mayor PBI per cápita del planeta“, dijo.
“Argentina se convirtió en una verdadera catástrofe cuando nosotros llegamos al poder. Argentina estaba claramente debajo del promedio de la tabla”, añadió.
“Nosotros lo que decidimos fue sincerar la situación, porque básicamente de esa manera los productos volverían a aparecer en las góndolas. Y ese sinceramiento implicó encontrarnos con 57% de pobres, que es el número registrado en enero del 24. (…) Cuando nosotros llegamos, la inflación venía corriendo a más del 1% diario y después se aceleró más durante la segunda semana de diciembre”, continuó su argumento.
“Entonces la pregunta es, ¿cómo llegaron a este desastre? Pues el modelo de la casta tiene dos elementos: la idea aberrante de los socialistas de que ‘donde hay una necesidad, nace un derecho’. (…) La justicia social es una aberración desde el punto de vista moral y naturalmente, como era de esperar, va a generar malos resultados», añadió.
Fue el primer discurso que ofreció Milei durante este viaje por DC. Ayer estuvo reunido con Elon Musk y Kristalina Georgieva, adonde quedó satisfecho de los encuentros con el asesor más poderoso de Trump y la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Tras su presentación en el BID, Milei y la comitiva oficial se movieron hasta el Banco Mundial (BM). Allí fueron recibidos por su presidente Ajay Banga, que visitará Buenos Aires en abril. Fue una reunión protocolar para fortalecer las relaciones institucionales entre Argentina y el organismo multilateral.
Cuando terminó el encuentro con Banga, a pocas cuadras de la Casa Blanca, Milei regresó a su hotel Maryland. Ya no tiene reuniones en su agenda oficial, y aprovechará su tiempo para ajustar los detalles de su cónclave con Donald Trump, que ocurría mañana durante la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC).
Hasta anoche no se conocía la formalidad que tendrá la cita entre Milei y Trump. Descartada la Casa Blanca, se resolvió una reunión en el hotel Gaylord de Maryland, adonde sesiona el CPAC. Pero el formato se preserva como una secreto de Estado.
Milei tiene intenciones de dialogar con Trump sobre el tablero internacional -Medio Oriente y la guerra entre Ucrania y Rusia-, la situación en América Latina y las relaciones bilaterales con Estados Unidos.
El presidente asume que el Caso $Libra no afectó su vínculo con el Salón Oval. Y busca coronar su viaje con la reunión y la foto con Trump.
(Infobae)

















