
Este miércoles por la tarde, una nueva protesta de jubilados frente al Congreso Nacional derivó en disturbios con la Policía Federal, que aplicó el protocolo antipiquetes para impedir el corte total de la avenida Rivadavia. La tensión escaló con empujones, forcejeos y el uso de gas pimienta, lo que dejó como saldo dos personas detenidas.
Los incidentes se iniciaron cuando los manifestantes, que se habían concentrado desde las 15 en Plaza Congreso, intentaron avanzar hacia el Palacio Legislativo. En ese momento, los efectivos de seguridad formaron un cordón sobre la avenida e impidieron el avance, lo que generó un clima de alta tensión.
Una mujer fue detenida tras agredir a un agente policial, mientras que otro manifestante fue reducido e inmovilizado entre las vallas y la pared del edificio, siendo luego trasladado en un móvil policial.
La protesta fue acompañada esta vez por diversas organizaciones sociales como la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), el Movimiento Evita, el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), Barrios de Pie y el Polo Obrero, que se sumaron al reclamo por mejoras en los haberes jubilatorios y contra el ajuste del Gobierno nacional.
Tras los enfrentamientos, algunos manifestantes lograron cortar dos carriles de la avenida Rivadavia, pero fueron rápidamente replegados por los agentes. Más tarde, la movilización se trasladó hacia Plaza de Mayo, donde continuaron las protestas con cánticos contra el presidente Javier Milei y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
El episodio se da en la antesala de la marcha convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) para el próximo 30 de abril en conmemoración del Día del Trabajador, una jornada que también promete ser escenario de nuevas expresiones de rechazo al rumbo económico del Ejecutivo.
(Con información de NA)

















