
El Gobierno nacional anticipó que Trenes Argentinos Operaciones S.A. reducirá su planta de personal en casi 2.000 trabajadores durante los próximos meses, como parte de un proceso de ajuste que apunta a sanear las cuentas de la compañía estatal y facilitar su eventual concesión al sector privado.
Según informó la Secretaría de Transporte, la dotación de personal se limitará a unos 20.000 empleados, frente a los 23.834 iniciales. La reducción incluye puestos duplicados, trabajadores sin funciones asignadas y ausencias injustificadas, entre otros casos.
Trenes Argentinos opera la mayoría de las líneas ferroviarias urbanas (como Roca, Mitre, Sarmiento, San Martín y Belgrano Sur), además de los servicios de larga distancia y regionales. En el último año y medio ya se habían recortado 1.897 puestos, además de avanzar con medidas de optimización operativa y reducción de costos.
Entre los cambios aplicados se destaca la eliminación de 277 cargos jerárquicos, lo que representó un recorte del 32% en la estructura directiva, y un ahorro anual estimado en $13.257 millones. También se redujeron horas extras en un 73%, se ajustaron contratos con proveedores y se eliminaron servicios no esenciales.
La flota de vehículos también fue recortada: se disminuyó en un 30% el alquiler de autos no operativos, se eliminaron 4×4 de alta gama y se restringió el uso de tarjetas de combustible, lo que generó un ahorro adicional de más de $3.500 millones anuales.
Trenes Argentinos es una de las empresas públicas incluidas en el proyecto de Ley Bases, que habilita su eventual privatización total o parcial. El objetivo, según Transporte, es avanzar hacia un modelo mixto que permita al sector privado participar en la operación ferroviaria mediante licitaciones o venta de acciones.
Si bien desde el Gobierno aseguraron que la privatización no implicará despidos inmediatos, el ajuste en marcha busca hacer más atractiva la empresa para los capitales interesados.

















