
El objetivo es restringir el acceso a plataformas de juegos en línea, redes sociales, contenido para adultos y cualquier otro sitio que atente contra la integridad física o psicológica de los estudiantes. Además, prevé que las excepciones a estos filtros solo puedan autorizarse con fines académicos o de investigación, bajo supervisión de la autoridad educativa.
Con la unificación de los proyectos los legisladores buscan dar más celeridad al debate y así avanzar en una respuesta concreta desde el ámbito educativo para garantizar un entorno digital seguro y enfocado en el aprendizaje. (DIB)

















