
“Gracias a la gente que fue parte y a todos ustedes porque cada streaming que pasó, se alentó. Llevemos la ciencia a cada niño, por favor”, dijo Cerino, tras dedicarle el premio a su padre.

Previamente, en la misma noche, el proyecto había ganado en la categoría Transmisión Especial. Paula Chaves, una de las conductoras del evento, evocó con humor algunos de los momentos más recordados de la transmisión: “Cómo olvidar a la estrellita culona o a la batatita”.
Chaves destacó que, durante un mes, estos científicos acercaron las maravillas del fondo del mar al público desde el Cañón Submarino Mar del Plata. Noelia Gómez, en representación de APTRA, fue la encargada de entregar el premio a los científicos, quienes agradecieron: “Gracias a nuestras familias y amigos. Gracias por apoyarnos y por entusiasmarse con la pasión, y a los docentes por aprovechar y llevar la ciencia a niños y adolescentes”.
Una misión histórica
Investigación, conocimiento, curiosidad, divulgación. Tiempo, contemplación, silencio, serenidad. Todas estas palabras describen lo que fue la histórica misión liderada por científicos del CONICET en el marco de la expedición “Underwater Oases of Mar Del Plata Canyon: Talud Continental IV”, una campaña realizada en colaboración con la Fundación Schmidt Ocean Institute cuya transmisión por streaming captó la atención de millones de personas de todas las edades.
La travesía se realizó a bordo del buque R/V Falkor (too), provisto con equipamiento oceanográfico de última generación, y exploró el océano profundo en el cañón submarino Mar del Plata, una región de alta biodiversidad y poco explorada del Atlántico sur situada a 300 kilómetros de la costa de la ciudad de Mar del Plata.
La misión, que comenzó el 23 de julio y culminó el 11 de agosto, representó un salto tecnológico y científico sin precedentes: por un lado, se inauguró el uso en aguas argentinas del Atlántico Sudoccidental del vehículo operado remotamente (ROV) SuBastian, capaz de capturar imágenes submarinas en ultra alta definición y recolectar muestras del océano profundo sin alterar el entorno. Por otro lado, fue la primera vez que una campaña científica argentina se transmitió en vivo. Su emisión, a través del canal de YouTube del Schmidt Ocean Institute, fue un verdadero hito: las imágenes captadas desde profundidades de hasta 3.900 metros fueron seguidas por casi 4 millones de personas que sintonizaron desde sus casas, bares, gimnasios, escuelas y otros lugares la retransmisión en directo y fueron testigos de las maravillas halladas en las profundidades marinas junto con los científicos.
La transmisión batió todos los récords de participación del Schmidt Ocean Institute: mientras que la mayoría de las inmersiones de otras campañas tienen una media de alrededor de 4 mil visualizaciones, esta expedición tuvo una media de 500 mil visualizaciones por inmersión, con un total de casi 18 millones de visualizaciones en tres semanas.
En total, los científicos sospechan que han descubierto más de cuarenta nuevas especies, entre las que se incluyen anémonas de mar, pepinos de mar, erizos de mar, caracoles, corales y crinoideos, entre otros. Confirmar las nuevas especies llevará tiempo, ya que los científicos tendrán que compararlas con animales conocidos.
Orgullo científico nacional
El equipo multidisciplinario que participó se conformó por más de treinta científicos de instituciones argentinas, en su mayoría del CONICET, incluyendo el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACN, CONICET); el Instituto de Biología de Organismos Marinos (IBIOMAR, CONICET); el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC, CONICET- UNMDP); el Instituto de Biodiversidad y Biología Experimental y Aplicada (IBBEA, UBA-CONICET); el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC, CONICET) y el Instituto de Diversidad y Ecología Animal (IDEA, CONICET-UNC). También forman parte investigadores de las Universidades Nacionales de Buenos Aires, Córdoba, La Plata y Mar del Plata.
Agencia DIB

















