
La Asociación del Personal del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (APINTA) volvió a rechazar el plan del gobierno de Javier Milei para avanzar con la venta de tierras y la reducción de personal en el INTA, al que calificó como un proceso de desmantelamiento del principal organismo científico-tecnológico vinculado al sector productivo del país.
La postura del gremio surge tras la presentación, realizada en diciembre por el Poder Ejecutivo en el Consejo Directivo del INTA y ante la Mesa de Enlace, de un plan que contempla la venta de tierras del organismo. Desde APINTA fueron categóricos al señalar que “no existen tierras en desuso” dentro del INTA.
Actualmente, el instituto posee 101.500 hectáreas destinadas a centros experimentales, investigación y transferencia tecnológica, pero el Gobierno nacional busca desprenderse de 47.500 hectáreas y avanzar con el despido o salida de unos 2.000 trabajadores, técnicos y científicos.
“No son campos ociosos”
En diálogo con el medio Agrovalle, el dirigente gremial Julio Ojeda rechazó el argumento oficial y aseguró que las tierras cumplen un rol estratégico.
“No se trata de campos ociosos. Son tierras que se usan para investigación, ensayos y actividades que competen al INTA. Nos estamos descapitalizando”, sostuvo.
Ojeda remarcó que el organismo “siempre tuvo esas tierras y las utiliza para generar conocimiento aplicado”, y deslizó que detrás de la decisión oficial “hay otros intereses, incluso inmobiliarios”.
El dirigente también expresó la incertidumbre que atraviesan los trabajadores:
“Pasamos de hablar de despidos a hablar de retiros voluntarios, todo canalizado a través del Consejo Directivo, el mismo que el gobierno nacional intentó disolver y que los trabajadores logramos sostener”, afirmó.
A nivel nacional, APINTA estima que alrededor de 300 trabajadores ya adhirieron al retiro voluntario, mientras que otro factor de tensión es el salarial: los incrementos alcanzaron apenas un 13% anual, muy por debajo de la inflación acumulada.

“Estamos en una batalla para que no nos despidan”, resumió Ojeda.
Denuncia por un “negociado inmobiliario”
El conflicto escaló luego de que siete exministros y exsecretarios de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación difundieran un pronunciamiento conjunto en el que denunciaron que el Gobierno impulsa un “negociado inmobiliario” encubierto bajo una supuesta “reingeniería” del INTA.
La denuncia se conoció tras una reunión entre el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, y las entidades de la Mesa de Enlace, en la que se presentó la “hoja de ruta” diseñada por el ministro de Economía, Luis Caputo. El plan contempla rematar cerca de la mitad de las tierras del INTA, despedir a unos 2.000 trabajadores mediante retiros voluntarios, eliminar alrededor de 15 centros regionales y cerrar 253 Agencias de Extensión Rural.
Además de la reducción territorial y estructural, el programa incluye la desafectación de casi un tercio del personal del organismo. La planta de empleados del INTA, que llegó a 6.300 trabajadores, se redujo a unos 6.000 a mediados de 2025, en un contexto de creciente ajuste y conflictividad.
Desde APINTA y distintos sectores del ámbito científico advierten que las medidas ponen en riesgo la capacidad de investigación, innovación y transferencia tecnológica del INTA, considerado un actor clave para el desarrollo agropecuario y productivo del país.

















Ing Agr Guillermo E Vitale
Si vos votaste esto «AJO Y AGUA», LO HUBIERAS PENSADO ANTES.