
La expectativa financiera de 2026 para la Argentina se concentra en la posibilidad de volver a colocar deuda en dólares en los mercados internacionales. Un escenario de tasas más accesibles para el gobierno de Javier Milei permitiría estirar vencimientos, aliviar la presión sobre el mercado cambiario y ofrecer señales de previsibilidad para atraer inversiones.
En ese marco, el riesgo país argentino, medido por el índice que elabora JP Morgan, volvió a ubicarse en niveles mínimos no vistos desde 2018. El indicador refleja la sobretasa que deben pagar los países emergentes respecto de los bonos del Tesoro de Estados Unidos y es una referencia clave para el financiamiento externo.
Este martes, mientras los bonos soberanos argentinos subían en promedio un 0,6%, el riesgo país bajó 18 puntos y se ubicó en 493 unidades, el nivel más bajo desde junio de 2018. En la renta fija, una mejora en el precio de los bonos implica una baja en las tasas, lo que vuelve más accesible el financiamiento para el emisor.
Actualmente, los bonos del Tesoro de Estados Unidos rinden entre 3,6% y 4,2% anual. Con un riesgo país cercano a los 500 puntos, Argentina todavía debería convalidar tasas superiores al 9% para emitir deuda, aunque el mercado observa una tendencia descendente sostenida desde fines de 2023.
En ese sentido, las empresas argentinas ya están colocando obligaciones negociables en el exterior con tasas cercanas al 8%. Para que el Estado nacional pueda competir en ese rango, el riesgo país debería acercarse a la zona de los 400 puntos, un escenario que algunos analistas consideran cada vez más cercano tras una baja acumulada de unos 1.900 puntos desde la asunción de Milei.
Juan Manuel Franco, economista jefe del Grupo SBS, señaló que la acumulación de más de 1.000 millones de dólares en reservas por parte del Banco Central durante enero y la reciente emisión de deuda de Ecuador reactivaron las expectativas del mercado sobre una posible salida de Argentina al crédito internacional. Según explicó, la acumulación de reservas será clave para lograr una tasa más baja en una eventual colocación.
En la comparación regional, señala Infobae, el riesgo país argentino ya se ubica por debajo del de Bolivia y por encima del de Ecuador, aunque sigue lejos de los niveles de países como Brasil, Perú, Paraguay, Chile y Uruguay.
Para el economista Alejandro Kowalczuk, una reapertura del mercado de deuda permitiría canjear pasivos de corto plazo por financiamiento de mayor plazo, reduciendo la presión inmediata sobre el dólar y las reservas. En ese escenario, la agenda económica podría empezar a correrse de la volatilidad financiera hacia la economía real.
En paralelo, el clima positivo también se reflejó en la Bolsa porteña. El índice S&P Merval subió un 2,5% y alcanzó un nuevo récord nominal intradiario, con una mejora acumulada del 6% en dólares en lo que va de enero, impulsado por la baja del riesgo país y un contexto externo algo más favorable.

















