Los salarios de investigadores y becarios del Conicet registraron una caída del 40% en términos reales desde el inicio de la presidencia de Javier Milei, según un informe elaborado por el Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación.
El relevamiento sostiene que el deterioro salarial afecta a todo el Sistema de Ciencia y Técnica del país, incluyendo además a universidades nacionales, organismos como el INTA y el INTI, así como también a trabajadores comprendidos dentro del Sistema Nacional de Empleo Público.
De acuerdo con el estudio, desde noviembre de 2023 la inflación acumulada alcanzó el 303,5%, mientras que las remuneraciones del Sistema Nacional de Empleo Público aumentaron un 174% y las de docentes e investigadores universitarios un 165,4%.
En el caso específico del Conicet, el informe remarca que los incrementos nominales fueron de apenas 140,3%, situación que explica el fuerte retroceso del poder adquisitivo en el sector científico.
El trabajo indica además que, para recuperar el nivel salarial que tenían en noviembre de 2023, los ingresos y estipendios del Conicet deberían recibir una suba nominal del 67,9%. A su vez, advierte que la brecha entre salarios e inflación lleva ya 23 meses consecutivos ampliándose.
El estudio también pone el foco en el impacto que esta situación genera sobre la permanencia de profesionales dentro del sistema científico nacional. Según los datos difundidos, desde diciembre de 2023 se perdieron 6.327 puestos de trabajo en el Sistema Nacional de Ciencia y Técnica, lo que representa un promedio de 7,7 científicos menos por día.
En ese contexto, el Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación alertó que el sector privado no tiene actualmente capacidad suficiente para absorber la inversión ni los empleos que se pierden en el ámbito público.
Finalmente, el informe sostiene que la salida de investigadores implica una pérdida de capital humano altamente calificado y advierte que, sin modificaciones en la política salarial y presupuestaria, la Argentina podría enfrentar consecuencias estructurales de largo plazo en materia de desarrollo científico, tecnológico y académico.
Con información de Página 12


















