
El delegado municipal de Quenumá, Daniel Castañeira, difundió un comunicado en el que responde a una fuerte acusación realizada por un vecino de la localidad a través de redes sociales, quien denunció públicamente que personal municipal habría ingresado arbitrariamente a su domicilio, retirado a su perro y notado luego el faltante de 200 mil pesos.
En su descargo, Castañeira negó categóricamente los hechos denunciados, ofreciendo su versión de lo ocurrido y aportando contexto. Según explicó, el perro en cuestión pertenece al denunciante y ha sido protagonista de varios incidentes con vecinos, incluyendo mordeduras a personas, hechos que, según aseguró, están debidamente denunciados en sede policial.
El funcionario detalló que el martes 22 de julio ocurrió un nuevo episodio, cuando el animal mordió en el rostro a un niño que pasaba por la vereda de la casa del propietario. “En reiteradas oportunidades se solicitó al dueño del perro que lo ingrese a su domicilio y no le permita salir, conforme lo establece la ordenanza sobre tenencia responsable de mascotas. El dueño siempre negó que su perro fuera violento y no tomó acciones conforme lo sugerido”, manifestó Castañeira en el comunicado.
A raíz de ese último ataque, el viernes 25 de julio, la delegación fue alertada nuevamente de la presencia del animal suelto en la vía pública. En ese contexto, Castañeira ordenó colocar una jaula trampera en un terreno lindero, logrando así la captura del perro, que fue trasladado al refugio municipal. Posteriormente, se labran las correspondientes infracciones al propietario.
El delegado municipal negó rotundamente haber ingresado al domicilio del vecino y sostuvo que todo el procedimiento se realizó en el marco de la legalidad, según lo establece la normativa vigente. Además, aseguró contar con testigos presenciales que avalan su versión de los hechos.
“Seguiré trabajando de forma incansable para resolver las problemáticas de los vecinos de nuestro pueblo, pero siempre en un marco de legalidad y de lo que me permita la normativa vigente”, finalizó Castañeira.
La acusación generó repercusión local y la situación podría continuar su curso en el plano legal. Mientras tanto, el hecho pone nuevamente sobre la mesa el debate sobre la tenencia responsable de mascotas y los límites de intervención municipal ante situaciones de riesgo en la vía pública.
(Con información de Veradia)

















