
La AFA volvió a hacer de las suyas y otra vez cambió las reglas del juego a mitad de temporada (o mejor dicho, al final de la misma). Este jueves, tras la reunión del Comité Ejecutivo de la LPF en el que presuntamente los 30 representantes votaron a favor, se decretó que Rosario Central sea campeón de la Liga.
De este modo, quedó establecido un nuevo título para el equipo que más puntos saque en la Tabla Anual, algo que no estaba estipulado hasta hoy. Y como si no fuera suficiente con eso, horas más tarde, el ente madre del fútbol argentino anunció mediante el Boletín Especial 6795 la creación de un nuevo torneo, la Recopa de Campeones, con un formato insólito y que elevará a 8 la cantidad de trofeos que se entregue cada año en el campeonato local.

Este inaudito certamen constará de tres clubes participantes, que serán el ganador de la Copa Argentina, el de la Supercopa Argentina (que ya enfrenta al ganador la Copa con el del Trofeo de Campeones) y el de la Supercopa Internacional (que enfrenta al ganador del Trofeo de Campeones contra el de la Liga por Tabla Anual). En caso de que se repitan clasificados, ocuparán los cupos correspondientes los subcampeones de los títulos en cuestión, según corresponda.
El modo de competencia será un triangular todos contra todos y el campeón será el que más puntos sume. Lo curioso, es que implementará una regla bastante peculiar, que se utilizó una única vez en el torneo de Primera División 1988/89, que es que no habrá empates. En caso de igualdad en los 90 minutos, se jugará una tanda de penales; el ganador de la misma sumará 2 unidades y el perdedor 1.


















