
En un paso más hacia el recambio legislativo del próximo 10 de diciembre, los 127 diputados electos el pasado 26 de octubre juraron este miércoles en una tensa sesión que cuenta con la asistencia de Javier Milei para celebrar la nueva primera minoría. Ante la presencia del Presidente y en medio de cánticos y gritos cruzados entre oficialismo y oposición, la Cámara baja también reeligió a Martín Menem como titular del cuerpo legislativo
Al llegar a 95 integrantes, uno más que Unión por la Patria, La Libertad Avanza se convirtió el martes en el espacio con más escaños, lo que le permitió mantener al riojano -pese a la oposición del peronismo y a la abstención de la izquierda– al frente de la Cámara baja. Esta primera minoría también le permitirá designar al vice primero y tener un miembro más que el peronismo en cada comisión.
Tras un primer encuentro convocado para las 11, en el que se aceptaron las renuncias de 10 legisladores que abandonan el cuerpo para ocupar otros cargos, pasadas las 13 comenzó la sesión preparatoria en la que prestarán juramento los nuevos diputados y se votarán las autoridades para los próximos dos años. Es a ese evento al que acude el jefe de Estado, en compañía de su hermana y secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli.
Además de reelegir Menem, quien logró afianzarse internamente luego de la victoria electoral de octubre, La Libertad Avanza podrá designar al vicepresidente primero, cargo que estaba en manos de la peronista Cecilia Moreau, a quien le quedaría la vicepresidencia segunda. Para ese puesto sonaba el mendocino Luis Petri, pero fuentes del oficialismo en Diputados consignadas por la agencia Noticias Argentinas señalaron que el saliente ministro de Defensa no sería el elegido.
Para la vicepresidencia tercera se libraba hasta la noche de este martes una fuerte disputa entre tres nuevos interbloques que tomarán forma a partir del 10 de diciembre: Provincias Unidas, el armado de un segundo grupo de gobernadores del Norte Grande y la casi segura alianza entre el PRO y la UCR.
Más allá de la renovación de autoridades y el tamaño final de los bloques e interbloques, es fundamental porque determinará la cantidad de representantes que cada espacio político podrá contar en cada una de las comisiones. Al capturar la primera minoría, el espacio violeta se garantizará un integrante más que Unión por la Patria en cada una de ellas, lo que le permitirá tener un mayor control político sobre la oposición que el que dispuso durante el 2024 y lo que va de este año.
Conforme a la distribución de los bloques e interbloques, las comisiones tendrán un fuerte componente bipartidista, y quedarán muy pocos lugares por fuera de la polarización para las fuerzas del medio.
Provincias Unidas (con el impulso de los gobernadores de Santa Fe, Córdoba y Chubut) se encaminaba a reunir una veintena de legisladores sumando los resabios de Encuentro Federal (Miguel Pichetto y Nicolás Massot), los radicales díscolos que se agrupaban en Democracia para Siempre, y la Coalición Cívica (Maximiliano Ferraro y Mónica Frade).
Los gobernadores de las provincias de Salta, Misiones, Tucumán y Catamarca daban pelea y se esforzaban por lograr un armado con un volumen mayor.
Con las salidas del santafesino José Núñez y del rionegrino Sergio Capozzi con destino a Provincias Unidas (que se sumaron a una seguidilla de fugas previas), y del entrerriano Francisco Morchio a La Libertad Avanza (por orden del gobernador Rogelio Frigerio), el PRO profundizaba el estado de anemia general, reteniendo apenas una docena de legisladores propios.
En ese contexto, apuró las negociaciones con el bloque de la UCR (también magro, reducido a solo siete diputados) de forma tal de armar un interbloque, al que también se integraría el MID (Oscar Zago y Claudio Falcone) y Coherencia.
(El Canciller)

















