
En horas de la tarde del jueves, los bomberos voluntarios del cuartel de Espartillar intervinieron en un incendio declarado en un establecimiento rural situado a unos 10 kilómetros de la localidad. El fuego afectó aproximadamente 70 hectáreas de cebada, generando alarma entre los productores y vecinos de la zona por la velocidad con la que se propagaban las llamas debido a las condiciones del terreno y el clima.
El personal del cuartel trabajó intensamente para contener el avance del siniestro, desplegando varios móviles y realizando tareas de enfriamiento y guardia de cenizas. El rápido accionar y la labor sostenida de los bomberos resultaron clave para controlar el incendio y evitar que se extendiera hacia otros lotes o zonas arboladas, lo que podría haber generado un daño mucho mayor.
Una vez sofocado el foco principal, los efectivos permanecieron en el lugar para garantizar que no surgieran nuevos brotes, mientras se investigan las causas que originaron el fuego.
La intervención dejó en evidencia, una vez más, el rol fundamental de los cuerpos de bomberos voluntarios en los entornos rurales y su permanente compromiso con la comunidad.
(Con información de Semanario Reflejos)

















