
La estación de servicio municipal de Rolón enfrenta una crisis que pone en riesgo su continuidad. Desde fines de 2024 no recibe combustibles, y la comunidad teme su cierre definitivo. Hasta noviembre pasado, la empresa estatal Pampetrol abastecía el establecimiento, pero desde entonces la provisión se interrumpió. Una situación similar ocurrió en 2023, aunque en aquella oportunidad se logró revertir.
Rolón, localidad vecina de Rivera, cuenta con 756 habitantes según el último censo, aunque se estima que muchos de ellos no residirían en el pueblo. Su intendente, Luis Ferreyra, enfrenta presiones por la falta de combustible en el pueblo, lo que afecta a automovilistas que deben trasladarse a otras localidades para abastecerse. El Puesto Caminero de Rolón es uno de los limítrofes con la provincia de Buenos Aires y de mucho tránsito en épocas turísticas.
Según informó El Diario de La Pampa, los temores sobre un cierre definitivo se acrecentaron cuando los dos empleados municipales que trabajaban en la estación fueron reasignados a otras dependencias: uno a tareas administrativas y otro a servicios generales.
Una historia de altibajos
La estación de servicio fue inaugurada en 2011, luego de que el exgobernador Jorge la anunciara como un «regalo» para la comunidad en el centenario de la localidad en 2009. Sin embargo, nunca logró sostenerse económicamente y atravesó numerosos cierres por falta de combustibles. A pesar de ello, el comercio anexo al establecimiento continuó operando.
El principal obstáculo para su funcionamiento ha sido la acumulación de deudas impagas. En todos estos años, además de la provisión de Pampetrol, también tuvo un periodo en donde fue administrada por un grupo económico de la localidad de Rivera que tiene varias estaciones de servicio en distintos puntos de La Pampa y el oeste de la provincia de Buenos Aires.
En diálogo con El Diario, el periodista local Javier Otero explicó que el cierre de la estación impacta negativamente en la economía de Rolón. «La gente tiene que viajar a Rivera o Macachín para cargar combustible y, al hacerlo, termina realizando sus compras en esas localidades, afectando al comercio local», señaló.
Un intendente en la mira

Luis Ferreyra, reelecto en 2023 ante la falta de oposición, ha sido una figura polémica en la gestión municipal. En febrero de 2024, la Justicia le confirmó una condena por incumplir el pago de un préstamo otorgado por un comerciante.
Según el fallo judicial, en marzo de 2021, Ferreyra solicitó un préstamo de 2.386.000 pesos al empresario santarroseño Domingo Arhex, con el compromiso de cancelarlo en septiembre del mismo año. Aunque el municipio afirmó que abonó la deuda en cuotas mediante transferencias bancarias, la Justicia determinó que, al no contar con recibos de cancelación, el pago no fue acreditado legalmente.
Con una estación de servicio inactiva y un intendente bajo cuestionamientos, la comunidad de Rolón enfrenta un panorama incierto, con la esperanza de que se encuentre una solución para evitar el cierre definitivo de un servicio esencial.
(Con información del Diario de La pampa)

















