En un partido en el que Racing salió a la cancha estando contra las cuerdas, dado que ya no dependía de sí mismo para clasificar, un gol en contra de Gabriel Rojas antes del minuto hizo que el encuentro sea cuesta arriba. Sin embargo, a los cinco minutos llegó el empate de Gastón Martirena para la tranquilidad de Gustavo Costas. Más tarde, pasada la media hora de juego, Maravilla Martínez puso el 2-1 de penal tras varios minutos de revisión en el VAR. Cuando todo parecía encaminado para definir la clasificación en la última fecha, Caracas llegó al empate en una jugada insólita: despues de una atajada de Matías Tagliamonte y varios rebotes en la parte superior del travesaño, Gudiño empujó la pelota abajo del arco. De esta manera, la Academia no puede soñar con los playoffs de la Copa Sudamericana.
Con un empate que lo dejó sin chances, el equipo de Avellaneda quedó condenado al tercer puesto, con cinco unidades, mientras que Caracas sentenció la clasificación en el segundo lugar del grupo, con nueve puntos.
En la próxima fecha, en la que ninguno de los dos clubes juega por nada, Racing cerrará el grupo como local de Independiente Petrolero, mientras que el equipo venezolano será local de Botafogo de Brasil, siendo ambos partidos jugados el miércoles 27 de mayo a las 19:00.
La visita sorprendió al ponerse en ventaja antes del primer minuto de juego, con un desborde por izquierda del enganche Michael Covea, cuyo centro atrás fue empujado contra su propio arco por el lateral Gabriel Rojas, cuyo intento de despeje terminó al fondo de la red.
El local igualó solo tres minutos más tarde, con un centro desde la izquierda que cruzó toda el área hasta llegarle al carrilero Gastón Martirena, con un disparo bajo que pasó entre las piernas del arquero Frankarlos Benítez antes de cruzar la red.
A los 14 minutos, un córner cayó al borde del área chica para el cabezazo del defensor Marco Di Cesare, que salió alto y fue desviado por el arquero Frankarlos Benítez a centímetros del travesaño.
En 36 minutos, el local se encontró con un penal luego de una mano polémica del defensor Luis Mago, que podría haber sido considerada como mano de apoyo. La pena máxima fue ejecutada por “Maravilla” Martínez, que remató con excelencia para poner la pelota en el ángulo derecho de Benítez y marcar el 2-1.
La primera llegada del segundo tiempo fue de la “Academia”, a los siete minutos, con un remate potente del delantero Tomás Pérez desde afuera del área, que se fue ancho y desviado por el primer palo.
A los 26 minutos de la segunda parte, Martirena volvió a intentar, esta vez con un zurdazo desde afuera del área, que se fue muy cerca del primer palo.
Un minuto más tarde, un cabezazo bombeado desde la izquierda metió la pelota al área para un gran remate de chilena del delantero Sebastián González, que Tagliamonte detuvo de gran manera con la mano derecha. Además, en 28 minutos, el arquero se volvió a imponer al sacar un cabezazo alto de Mago.
En 29 minutos, luego de un cabezazo, Tagliamonte tuvo problemas para desviar la pelota por encima del travesaño: luego de algunos manotazos errados por encima del palo horizontal, la pelota picó en el mismo y volvió al campo de juego, siendo rematada al gol por el volante Irving Gudiño en un tanto insólito.
El guardameta fue empujado dentro del área chica por el atacante Adrián Fernández, quien evitó que pueda contener la pelota aunque el árbitro Jhon Ospina, de flojo arbitraje en líneas generales.
A los 35 minutos, un centro desde la derecha cruzó toda el área grande y habilitó a “Maravilla” Martínez, libre por el poste izquierdo y frente al arco descubierto, aunque el delantero controló el balón en dos ocasiones y desperdició la situación ventajosa sin poder rematar antes de ser cerrado por un defensor.


















