
Rivera vivió un momento histórico con la celebración del Centenario del Centro Cultural Israelita (CCI), una institución que desde su fundación el 31 de mayo de 1925 se constituyó como un espacio clave para la vida social, educativa y cultural de la comunidad. El acto central, desarrollado en el Hall de su sede, reunió a autoridades, ex dirigentes, socios, y vecinos que acompañaron la conmemoración de una historia cargada de compromiso, ideas y acciones.
La jornada fue el broche de oro de tres días de intensa actividad que incluyeron una muestra alegórica, una exposición de paneles históricos, la proyección de un cortometraje documental y la presentación del libro “Desde el Galpón: libros, arte y cultura”, una publicación de Jorge Herbalejo con diseño e imágenes de Elizabeth Chernischuk, que recorre el siglo de vida de la entidad.
«La cultura forja alas»
El acto protocolar fue conducido por Néstor Gomberg, quien abrió la ceremonia con un sentido discurso que recordó los orígenes del CCI y el espíritu que lo anima desde su fundación.

“El Centro Cultural Israelita surgió formalmente en 1925 como punto de encuentro entre visiones ideológicas disímiles, pero fieles a su propósito de progreso común”, expresó Gomberg.
“Un pueblo culto no sucumbe jamás a las sirenas de la desazón y al sometimiento. Por eso, estamos convencidos de que la cultura forja alas, y ese es el lema que elegimos para coronar este acontecimiento. Alas que elevan nuestras acciones y dignifican nuestra existencia”.

A continuación, se realizó el descubrimiento de una placa con los nombres de todos los presidentes que dirigieron el CCI en sus cien años, lista encabezada por Don Sansón Drucaroff, fundador y primer presidente del Centro Cultural; también de su importante biblioteca José Ingenieros.

«Es nuestra obligación recordar sus nombres para la posteridad en este trascendente momento y, en sus nombres, a todos los que los acompañaron en cada gestión» explicó Gomberg quien agregó: «las nóminas completas de cada Comisión Directiva, con todos los nombres de sus integrantes, se encuentran incluidas en el libro que hemos editado con motivo de este acontecimiento».

Participaron del acto los expresidentes Arturo Melamed, Gabriela Suárez y José Dujovne y los actuales presidente y secretaria, Gustavo Elman y Patricia Potap, entre otros dirigentes.

El evento incluyó también lecturas alusivas a cargo de Graciela Lafarga y Ezequiel Kosak, con textos que pusieron en valor el recorrido del CCI como centro cultural y como bastión del pensamiento libre y colectivo.
Palabras del Presidente: legado y proyección, «100 años sembrando cultura»
Uno de los momentos de la noche fue el discurso del presidente del CCI, Gustavo Elman, quien expresó con emoción la trascendencia del centenario:
“Es de profunda emoción estar hoy aquí celebrando un hito tan significativo. 100 años de vida, 100 años sembrando cultura, un accionar que se remonta a los albores de la Colonia y que tomó forma institucional el 31 de mayo de 1925”.

Elman destacó el legado de los pioneros que imaginaron un espacio para el arte, el pensamiento y la palabra en un tiempo de desafíos:
“Hace un siglo, un grupo de visionarios culturales, sin recursos materiales pero con convicción y fuerza, soñó con un lugar donde las ideas florecieran. Hoy, podemos decir con orgullo que ese legado no solo ha perdurado, sino que se ha fortalecido”.
También subrayó el valor de la memoria activa como motor del presente y proyección del futuro: “Somos el resultado de nuestra historia. Y estamos convencidos de que seremos en el futuro lo que hagamos hoy en virtud de ella”.

El presidente agradeció a las autoridades, a la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP) y a la Dirección Provincial de Bibliotecas, con quienes —afirmó— mantienen una relación basada en el compromiso y el apoyo constante.
“Que hayan estado brindando respaldo concreto durante más de siete décadas habla a las claras del valor institucional que esta entidad representa”, sostuvo.
Elman concluyó su intervención poniendo en valor a las nuevas generaciones de riverenses, que aportan “una perspectiva fresca, innovación y creatividad” a la gestión actual.
“Esta institución es hoy como ayer: libros, cine, teatro, danza, ajedrez, educación, ciencia, arte y vida social. En resumen, un entramado vivo, la energía que define nuestra existencia e impacto comunitario”.
Presencias institucionales y homenajes
El acto contó con la presencia del intendente de Adolfo Alsina, Lic. Javier Andres, quien entregó un presente institucional.

También participó la presidenta del Concejo Deliberante, Ana Clara Uribe Echeverría, junto a concejales del distrito, quienes hicieron entrega de la resolución que declaró de interés legislativo el Centenario del CCI.

La senadora provincial Nerina Neumann Losada acompañó el evento y participó del descubrimiento de una placa conmemorativa, sumando su apoyo al valor cultural e histórico de la celebración.

Además, referentes sociales, miembros de comisiones pasadas y actuales, y colaboradores institucionales descubrieron placas alusivas al centenario en un gesto de reconocimiento colectivo y de pertenencia comunitaria.
Un cierre con música y emoción
Luego del acto protocolar, los asistentes se trasladaron a la sala “José Hernández”, donde compartieron un ágape y brindaron por el centenario.

La noche concluyó en el escenario de la sala “Alberto Gerchunoff”, donde se presentaron integrantes del grupo de teatro «Los Salidos de la Vaina».

El cierre fue con el Dúo Stromann-Gonella, integrado por el bandoneonista Javier Stromann y el guitarrista Juan Gonella, junto a la destacada cantante Silvia Díaz.
El espectáculo, incluyó un repertorio de música argentina, con tango y milonga, cerró la velada con una propuesta artística acorde al espíritu del CCI: calidad, identidad y emoción.
Una historia viva que sigue escribiéndose
El Centenario del Centro Cultural Israelita no fue solo una mirada al pasado, sino una afirmación del presente y un compromiso con el futuro. La institución reafirmó su rol como pilar cultural de Rivera, en un acto que celebró la memoria colectiva, honró a sus protagonistas y encendió la llama de las nuevas generaciones que continuarán escribiendo su historia. (Diario de Rivera)






















