
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, participó en Barcelona de una cena junto a referentes internacionales que forman parte de la Movilización Global Progresista, un encuentro orientado a debatir alternativas políticas y económicas a nivel global. Durante la actividad, el mandatario provincial también formuló críticas a la gestión del presidente Javier Milei.
Del encuentro participaron el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez; el ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero; y el ex primer ministro de Suecia, Stefan Löfven, entre otros dirigentes. La reunión se dio en el marco de una agenda que reúne a líderes políticos con el objetivo de impulsar una agenda común frente a desafíos internacionales.
En ese contexto, Kicillof sostuvo: «Hace poco más de dos años llegó a la Argentina uno de los líderes más de extremos de la ultraderecha: Javier Milei. Desde entonces, se intentó instalar que sus políticas habían generado estabilidad económica, inversiones e inserción internacional, pero la realidad demuestra todo lo contrario. Las políticas de Milei no están funcionando: son un fracaso que está destruyendo el aparato productivo, los salarios, la educación y la salud».
Asimismo, agregó: «Hemos tenido que actuar no solo con convicción y transparencia, sino con mucha decisión y valentía para oponernos a estas políticas. Quienes tenemos responsabilidades a nivel local no podemos escaparnos ni podemos hacernos los distraídos: tenemos que darle respuesta a nuestra gente».

El mandatario también hizo referencia al rol del Estado y las políticas públicas al señalar: «Además de responder con recursos y políticas para mejorar la salud y la educación, tenemos que hacerlo con certezas y perspectivas de futuro. A nuestros pueblos tenemos que decirles que hay otro camino que no es el de la guerra, el de la crueldad y el abandono».
En esa línea, afirmó: «Por eso desde la provincia de Buenos Aires, y en representación del pueblo de la Argentina, decimos que estamos en contra de las matanzas y de la persecución, y a favor de la justicia social. Milei no representa lo que siente y lo que piensan los bonaerenses y los argentinos».
Por último, Kicillof remarcó la necesidad de una articulación internacional: «La respuesta a los problemas de nuestro pueblo no es solo local: es esencial que expliquemos a los pueblos de todo el planeta que no es por el camino que está tomando la ultraderecha internacional como se van a alcanzar soluciones reales. Ante esta ideología, la respuesta tiene que ser también internacional y aquí la estamos construyendo».

















