
La provincia de Buenos Aires pondrá en marcha una iniciativa integral para abordar una problemática histórica en el territorio: el estado y mantenimiento de los caminos rurales.
El estado de estos últimos siempre ha sido una cuestión de conflicto entre productores y el Estado, ya sea municipal o provincial. Normalmente, al campo se le cobra una tasa en concepto de servicios rurales, aunque los chacareros terminan protestando —de una forma u otra— por el estado de los caminos. Estas cuestiones se potencian aún más con las precipitaciones. Más allá de lo ocurrido durante el año pasado en Bahía Blanca, la región y parte de la provincia con las inundaciones, en muchas ocasiones la falta de mantenimiento conspira contra la posibilidad de sacar la producción desde los campos y, a veces, incluso de acceder a ellos.
Sin embargo, por el momento y con todo lo ocurrido el año pasado con las inundaciones y las intensas lluvias caídas en todo el Sudoeste Bonaerense, por el momento no están incluidos los distritos de nuestra región.
En la actualidad, la red vial bonaerense supera los 120 mil kilómetros, de los cuales cerca del 90% son de tierra, lo que los convierte en una pieza clave para la producción, la conectividad y la integración territorial.
Con financiamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI), el programa y los planes directores de cada municipio tienen como objetivos centrales garantizar la transitabilidad —asegurando el flujo de bienes y servicios y reduciendo costos logísticos—, mejorar la eficiencia del gasto público mediante criterios técnicos basados en datos objetivos, y fortalecer la articulación entre la provincia y los municipios en línea con el Plan Estratégico de Caminos Rurales.
El plan provincial se estructura sobre varios ejes centrales. El primero es la georreferenciación de toda la red vial rural de cada distrito, una herramienta moderna que —se entiende— permitirá mejorar la gestión. Esto implica no solo ubicar cada tramo, sino también realizar un diagnóstico detallado sobre el tipo de suelo y las características particulares de cada camino.
Un segundo punto del plan apunta a establecer recomendaciones claras de mantenimiento. La propuesta busca definir qué tipo de intervención necesita cada camino y con qué periodicidad —cada seis meses, un año o dos— para fijar criterios concretos que permitan sostener la red vial en condiciones adecuadas.
El tercer componente está vinculado a la estrategia de mejora estructural. Según la provincia, muchas veces no es necesario intervenir un tramo completo, sino sectores puntuales donde se concentran los problemas, por lo que el plan identificará esos puntos críticos y propondrá soluciones específicas. En esa línea, el estudio incorporará un análisis hidrológico, clave para entender el comportamiento del agua en cada zona y definir intervenciones adecuadas, que pueden incluir desde la construcción de puentes hasta vados de hormigón u otro tipo de obras con respaldo técnico preciso.

El plan director también incluirá una priorización de obras, contemplando la disponibilidad de recursos, con criterios claros para definir por dónde empezar y cómo avanzar de manera progresiva. Otro de los aspectos centrales es su carácter participativo: no se trata de un estudio hecho desde un escritorio, sino de un trabajo en territorio, con equipos técnicos que recorrerán los caminos, se reunirán con productores y recogerán el conocimiento práctico de quienes utilizan diariamente la red vial rural. Además, se prevén instancias más amplias de participación para acordar los criterios de priorización de manera colectiva. El financiamiento para el desarrollo de la iniciativa, se explicó, provendrá del Consejo Federal de Inversiones (CFI).
Estos planes directores locales, se aclaró, apuntan a ordenar, priorizar y fortalecer la inversión en cada municipio. El trabajo se desarrollará en distintas etapas. En una primera instancia, se realizará un diagnóstico preciso del estado de los caminos rurales mediante relevamientos georreferenciados, junto con un análisis de las condiciones hidrológicas y de suelo para identificar zonas críticas y puntos de anegamiento. A partir de allí, en cada municipio se priorizarán las intervenciones —ya sea obras nuevas, mejoras o mantenimiento— con criterios técnicos y participativos.
Para llevar adelante el proyecto, una entidad pública o privada con conocimientos en la materia, como universidades, conformará equipos interdisciplinarios, mientras que la Dirección Provincial de Logística, Infraestructura en Conectividad y Trabajo Rural del Ministerio de Desarrollo Agrario actuará como supervisor técnico, garantizando estándares de calidad en los resultados.
En este marco, durante la semana el gobernador Axel Kicillof participó de la firma de convenios para la elaboración de planes directores locales de caminos rurales junto al ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez; la jefa de Asesores, Cristina Álvarez Rodríguez; y los intendentes Gustavo Cocconi (Tapalqué), Javier Gastón (Chascomús), Emilio Cordonnier (Ayacucho), Alfredo Fisher (Laprida), María José Gentile (9 de Julio), María Laura Rodríguez (Bolívar), Carlos Humberto Rocha (General Guido) y Luis Ignacio Pugnaloni (Hipólito Yrigoyen).
«En la provincia de Buenos Aires tenemos una red vial extensa y estratégica para la producción y la vida cotidiana de miles de bonaerenses. Por eso, lo que estamos haciendo es pasar de una lógica de intervención fragmentada a una planificación integral, con criterios técnicos claros y con una fuerte articulación con los municipios», sostuvo Rodríguez.
«Estos planes nos permiten ordenar prioridades, optimizar recursos y, sobre todo, dar previsibilidad. No se trata solo de arreglar caminos cuando hay una urgencia, sino de construir una política sostenida en el tiempo que acompañe el desarrollo productivo», agregó.
Por su parte, Álvarez Rodríguez señaló que «esto no es un trámite más, es una forma de gobernar y de pensar el desarrollo de la provincia. Cuando el Estado planifica, invierte y articula con los municipios, el desarrollo llega a quienes producen y trabajan todos los días en el interior bonaerense».
Programa piloto
El programa había sido presentado días atrás por el ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, quien anunció también dónde se implementaría el programa piloto del plan director.
«Chascomús va a ser un caso piloto en este proceso. Venimos trabajando esta idea desde hace tiempo y, a partir de la posibilidad de financiamiento del Consejo Federal de Inversiones, decidimos avanzar e invitar a otros municipios a sumarse con esquemas similares», sostuvo.
El distrito elegido como piloto cuenta con más de 700 kilómetros de caminos rurales fundamentales para su matriz productiva, que combina actividad agropecuaria, agroalimentaria y turismo. El ministro explicó que no todos los caminos presentan las mismas condiciones, especialmente en una zona con particularidades como la cuenca baja del Salado. «Algunos tienen mejorados, otros intervenciones parciales y otros conservan sus condiciones originales. Por eso el relevamiento busca identificar con precisión cada situación», afirmó.
Al respecto, Rodríguez había dicho que «no se trata de un estudio hecho desde un escritorio, sino de un trabajo en territorio. El equipo técnico va a recorrer los caminos, reunirse con productores y recoger el conocimiento práctico que ustedes tienen».
Desde 2020
Estos convenios se enmarcan en el Plan Estratégico de Mejora de Caminos Rurales que impulsa el Ministerio de Desarrollo Agrario desde 2020. En ese período, ya se concretaron 455 asistencias, alcanzando más de 5.500 kilómetros de caminos intervenidos en 110 municipios.
Las acciones incluyeron la adquisición de materiales, maquinaria e insumos, así como obras clave de alcantarillado. Además, el plan permitió mejorar la conectividad de 404 escuelas rurales, 202 parajes y localidades, y optimizar la circulación en 445 tambos.
«Cuando hablamos de caminos rurales, hablamos de producción, de arraigo y de igualdad de oportunidades. Estos planes sintetizan una mirada de desarrollo que pone en el centro a cada localidad y a cada productor de la provincia», había dicho Rodríguez. (La Nueva)

















