
Los efectos de la ciclogénesis se hicieron sentir con fuerza durante las últimas horas a lo largo de toda la costa bonaerense, desde Mar del Plata hasta Pehuen-Co, dejando importantes consecuencias en sectores costeros, interrupciones de servicios y daños materiales provocados por el avance del mar y el intenso viento.
En el caso puntual de Pehuen-Co, los mayores daños se registraron sobre la línea costera, donde el fenómeno meteorológico modificó notablemente la fisonomía de la playa y generó preocupación entre vecinos y autoridades.
El intendente de Coronel Rosales, Rodrigo Aristimuño, explicó que “se registraron daños materiales sobre la costa, aunque la primera traza de la defensa costera respondió de acuerdo a lo esperado”.
El jefe comunal detalló además que “en los sectores donde no existe defensa costera, el avance del mar erosionó aproximadamente seis metros de médano, modificando la fisonomía de la costa”.
A pesar de la magnitud del fenómeno climático, Aristimuño confirmó que no hubo personas afectadas y señaló que, “si las condiciones climáticas lo permiten, durante la semana se avanzará con tareas de reparación en calles de tierra dañadas por el temporal”.
Asimismo, destacó el operativo preventivo desplegado en conjunto entre distintos organismos: “Destacamos el trabajo coordinado de Defensa Civil del Municipio y de la Provincia de Buenos Aires, Armada Argentina, Policía y CEPA, quienes desde el Comité de Crisis prepararon con anticipación el equipamiento y los insumos necesarios para afrontar cualquier contingencia”.
Según relataron vecinos de la localidad al diario La Nueva, en algunos sectores costeros quedó un desnivel de entre dos y tres metros producto de la erosión provocada por el mar. Además, el agua arrastró varias escaleras de acceso a la playa y dejó impactantes imágenes en distintos puntos del balneario.
Uno de los daños más visibles ocurrió en la zona de calle San Martín, donde un contenedor que funcionaba como parador terminó desplomado sobre la arena tras ser arrastrado por la fuerza del agua y el viento.
Todo el fenómeno se desarrolló bajo alerta naranja emitido por el Servicio Meteorológico Nacional, que había anticipado fuertes ráfagas y condiciones marítimas adversas para toda la costa bonaerense.
Las autoridades advirtieron además que durante la tarde de este sábado se espera una nueva pleamar, motivo por el cual solicitaron a la población evitar circular por sectores costeros y mantenerse alejados de las zonas más comprometidas.
















