La Argentina volvió a estar entre los 10 países más complejos para hacer negocios, según el último reporte Global Business Complexity Index (GBCI) elaborado por TMF Group. En la edición 2026 del informe, el país se ubicó en el puesto 9 entre 81 jurisdicciones analizadas.
Así, se ubicó dos posiciones por encima del año previo, cuando había quedado en el decimoprimer escalón, su mejor posición en las 13 ediciones del reporte.
El reporte destaca que la Argentina enfrenta un entorno marcado por cambios regulatorios frecuentes, exigencias fiscales crecientes y una pesada carga administrativa. Estos factores, según el estudio, representan barreras estructurales que afectan tanto a empresas locales como a inversores internacionales.
A pesar de los esfuerzos del Gobierno por desregular y bajar impuestos, la Argentina no pudo evitar volver al “top ten” de los países más complejos en este análisis que se realiza entre septiembre y octubre -precisamente, cuando se vivió la mayor incertidumbre electoral-. Según el informe, este movimiento refleja la persistencia de obstáculos para operar en el país, cuyo entorno de negocios sigue siendo demandante y volátil.
No obstante, el trabajo reconoce que hubo un cambio de tendencia desde las elecciones legislativas de octubre y remarca que se percibe una voluntad política de flexibilizar requisitos regulatorios.
En esa línea, advierte que si este cambio se concreta y se sostiene la caída de la inflación observada en 2024/25, el país podría reposicionarse como un destino atractivo para nuevos capitales.
En diálogo con el canal TN, Jorge Sodano, country head de TMF Group para la Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay, explicó: “2025 fue un año que estuvo muy marcado por la complejidad y la volatilidad que tuvo la Argentina durante todo el año. Es decir, alta inflación, hubo cambios regulatorios frecuentes y, si bien se impulsaron algunas acciones, muchas fueron judicializadas”.
“Una vez definida la elección se puede empezar a ver una tendencia que creemos que es la correcta y que eso va a terminar impactando en el ranking el año que viene”, anticipó. Entre las medidas más recientes que ayudan a descomplejizar el clima de negocios, Sodano mencionó el RIGI y la reforma laboral.
“Estoy convencido de que todos estos cambios son correctos y estructurales, con un impacto a largo plazo más allá de los cambios de gestión. Eso va a permitir afianzar estas políticas que el Gobierno viene impulsando y que todos los los grandes inversores están analizando para volver al país”, indicó el ejecutivo.
Y agregó que TMF Group notó un aumento en el interés de los capitales extranjeros después de las legislativas de fines de 2025.
América Latina, una región compleja
El GBCI analiza 292 indicadores por país, que abarcan desde contabilidad e impuestos hasta regulación laboral y gestión legal. Más allá del atractivo macroeconómico, el índice pone el foco en el costo operativo de cumplir con normativas que, en muchos casos, frenan el crecimiento y desalientan la llegada de nuevos capitales.
Mientras que Dinamarca, Hong Kong y Países Bajos aparecen entre las jurisdicciones más simples para hacer negocios, Latinoamérica muestra un panorama opuesto: seis de los diez países más complejos del mundo están en la región, lo que incluye a México, Brasil, Colombia, Bolivia, Argentina y Perú.
“El escenario global está cada vez más fragmentado y eso genera incertidumbre regulatoria para las compañías”, sostuvo Mark Weil, CEO de TMF Group. “Los inversores buscan simplicidad y certeza en las reglas. Por eso, alentamos a los gobiernos a mejorar su posicionamiento y a las empresas a simplificar sus operaciones para ser más ágiles frente a marcos regulatorios complejos e inciertos”, agregó.
Frente a este panorama, las compañías están respondiendo con subcontratación (69%), reducción de personal (59%), cierre de oficinas (55%) y congelamiento de contrataciones (51%). (TN)




















